Ventajas comparativas
Uno de los propósitos que permaneció durante muchos años en mi lista de variopintas intenciones de noche vieja fue aprenderme los nombres, capitales y ubicación geográfica de todos los países africanos. Sin embargo, mis intentos por hacer ejercicio, dejar de fumar, terminar la tesis y hasta olvidarme de más de una relación amorosa muy enfermiza prosperaron, pero el de saber ubicar a Níger o a Nigeria en el mapa fracasó.
El tiempo se encargó de hacerme olvidar ese singular interés africano, hasta que la víspera de este año nuevo, mientras buscaba en el mercado de la colonia Escandón calzones rojos para regalarle buena suerte a mis amigas solteras, África regresó a mis fantasías.
En el número 166 de la calle de José Martí, frente a los pollos “El pechugón de Jalisco”, está ubicada la extravagante Sociedad Cultural México-Nigeria Ilé Laroyé, sede del intercambio y buen entendimiento entre estas dos naciones hermanas. En el centro se imparten cursos de sabiduría yoruba que cubren temas fundamentales para los chilangos como santo niño de las oportunidades 1 y 2; santos guardianes del destino (que viene seriada después de santos guardianes de la herbolaria mágica); y poder de los santos guerreros, entre otros orishas varios. Igualmente, también se ofrecen adivinaciones de osha ifá o santería para casos de emergencia.
Hasta hace unos días no me explicaba de qué viviría este local de la Escandón. No creo que ni las adivinaciones ni los cursos sobre todos los miembros del panteón yoruba, por interesantes que resulten para los habitantes del Anáhuac, den para pagar la renta del local. Buscando vínculos en internet entre México y Nigeria, me encontré con la que, a todas luces, debe ser la solución al misterio.
De acuerdo con los resultados de la encuesta 2006/2007 de Durex, los nigerianos y mexicanos haríamos el 1-2 si se realizara un certamen internacional de calidad en el empiernamiento. Según la citada encuesta, el porcentaje de nigerianos y mexicanos contentos con sus prácticas de alcoba supera en más de 20 puntos a la media mundial –de 44 por ciento—y rebasa de calle, por casi 40 puntos, al que se precia de ser el país más romántico y que, presumidamente, ha acuñado alusiones sexuales tan famosas como beso francés y amante francés.
Con esta valiosa información formulé la muy plausible teoría de que el Ilé Laroyé tiene que ser un club de swingers, en el que además de intercambios de fluidos y parejas, también se promueven intercambios comerciales y culturales, con la venta de libros con títulos como “el placer después de la ablación”, “por qué las negras se divierten más”, “alargamiento de miembro sin cirugía. Tres centímetros en seis meses”, etc.
Pasando de lo cualitativo a lo cuantitativo, la investigación de Durex muestra que los griegos, con tres veces a la semana, son los habitantes del planeta que más relaciones sexuales tienen. Mientras que los japoneses se sacaron el premio al pragmatismo por aplicar rigurosamente la máxima “de lo malo, poco” –lástima que no era eso lo que se evaluaba. Según esta valiosa encuesta, los japoneses no sólo tienen mal sexo –únicamente 15 por ciento respondió estar satisfecho con sus cogidas–, sino también el más escaso de la tierra –menos de una vez a la semana. Habría que cabildear a favor de la creación de un centro cultural México-Grecia con recursos públicos; sería la combinación ganadora. Sólo superado por un instituto de buen entendimiento Nigeria-Grecia para promover terapias holísticas de cantidad, calidad y tamaño. Estoy segura de que la asociación de vecinos de cualquier barrio de la Ciudad de México recibiría la iniciativa con los brazos abiertos. De un centro México-Japón, mejor ni hablar.

Abril 12th, 2008 at 12:08 am
jajaja, buenísimo. Seguro que las Malcogidas vivimos en Japón.
Bienvenida de vuelta (y vaya que me tardé en leerte).
Here I am, as usual…