Todos somos putas
La tolerancia de la sociedad barcelonesa a personas de razas, colores y costumbres diferentes es asombrosa. En otros lugares, por mucho menos, la gente se mata o por lo menos prende coches, y aquí todos parecen convivir pacíficamente.
Hasta donde mi limitado conocimiento me lo permite, no vibro ningún tipo de odio racial, como sí se percibe en otros países europeos. Los catalanes se precian de ser abiertos y plurales, y creo que son bastante congruentes con lo que proclaman.
Sin embargo, la sociedad catalana no sólo es abierta y tolerante a razas y preferencias sexuales diferentes, sino también respetuosa del inalienable derecho de las sexo-servidoras a prestar sus servicios en las calles del Barrio Gótico. De hecho, hace un par de años, el gobierno local hizo un intento por reformar la ordenanza de civilidad, tipificando como falta el ofrecer servicios sexuales en la vía pública. Pero bajo la consigna de “todos somos putas”, cual manifestación prozapatista, los grupos más liberales tacharon esta propuesta de fascista, misógina, y homófoba, y la echaron para el suelo.
Los derechos de la gente con capacidades diferentes también están salvaguardados y, gracias a eso, patinetos treintaañeros tienen total libertad para aplastar transeúntes en sus cuarenta mil fallidos intentos por hacer cabriolas de principiante, antes de terminar en el hospital con un brazo roto. Después de ver patinetos catorceañeros gringos haciendo piruetas de altísimo grado de dificultad, los pobres patinetos de geriátrico que se ponen en la plaza del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), parecen competidores paralímpicos.
El ayuntamiento de Barcelona gasta millones de euros en squads de BarcelonaNeta, que se dedican a garantizar los derechos humanos de turistas borrachos, borrachos a secas y otros personajes más, cortos de vejiga, a mearse en donde les venga en gana, así como los de los grafitteros a expresar su arte en los vagones del metro. (En un principio pensé que BarcelonaNeta significaba algo así como Barcelona es la neta, pero después entendí que neta, en catalán, significa limpia). Sin embargo, los chorros de agua a presión con los que lavan las calles todos los días no son suficientes para quitar el tufo a meada medieval tan característico de un gran perímetro de la ciudad medieval.
La noche de Sant Joan me apegué al derecho a celebrar ruidosamente la noche más larga del año y en la fiesta de la playa de la Barceloneta me bebí, más o menos, tres litros de mojito y otros dos de daiquiri de fresa. Con semejante cantidad de líquido ingerido, las ganas de hacer pipí hasta picaban y eran imposibles de bloquear. Es horrible, pero una vez que haces consciente la necesidad de ir al baño, ya todo vale madres, inicia un proceso sin retorno del cual no puedes escapar hasta que vacías la vejiga.
La distancia entre el lugar en el que ejercía mi derecho a festejar la noche más larga del año y mi casa era de, por lo menos, media hora; así es que no me quedaba otra más que pedir que me dejaran usar el baño en los restaurantes, pero en todos los lugares en los que primero rogué, después supliqué y, finalmente, exigí con desesperación, me mandaron a la ultrachingada.
Así es que el 25 de junio, siendo las 3 de la mañana, yo –la que suscribe este blog– como buena habitante de Barcelona, a unos cuantos metros del monumento a Colón, me apegué al derecho que desde tiempos inmemoriales se utiliza en estos casos, el de mearse en la vía pública, con los jeans puestos y todo.

Septiembre 13th, 2007 at 4:45 pm
jajajajajajajajajajaja
Vaya, vaya, vaya… nadie te lo ha contado “yo estuve ahí” es tu lema ahora.
Suena muy bien Barcelona… me parece que España es un buen sitio para vivir. Un país hermoso y la gente… puede ser linda cuando quiere. Es bueno escucharte viviendo bien y feliz por allá.
Saludos.
Septiembre 13th, 2007 at 4:55 pm
Uorales!!! Yo abogo por el derecho a mear en via publica, de hecho, lo uso casi cada fin de semana, quien no hace pis en un arbolito despues del antro?
Eso si, que no te vea la poli porque tus derechos humanos en el eden se acaban cuando el poli dice……..
“No se orine en via publica……… que no ve que es de todos? o que? me ve a mi orinando en su casa?, orale, jalele a la patrulla”
Saludos desde el desierto
Maléfico
http://eleden.ciudaddeblogs.com/
Septiembre 13th, 2007 at 5:04 pm
Para eso se hicieron los derechos Para ejercerlos. jajaja
Septiembre 13th, 2007 at 6:38 pm
Solo 1 vez en mi vida me ha pasado lo que a ti, terminé meando la llanta de quien es hoy mi marido y hasta la fecha nos seguimos cagando de risa.
Saludos,
Alex
http://safinsafado.wordpress.com
Septiembre 13th, 2007 at 8:25 pm
No hay nada como mear en la vía pública!!! Te hubieras meado en Colón o cambiado el agua a las peceras del acuario que está “ahí adelantito”…
Eso de la tolerancia me encanta, pero en lo único que no son tolerantes los catalanes (y mira que mi mamá es catalana) es en el idioma. Qué pinche necedad de hablar en catalán y no en castellano cuando los que hablamos castellano no hablamos catalán… C O Ñ O!!!
Por favor ve al Botafumeiro y come muchos mariscos por mí!!!!
Septiembre 14th, 2007 at 12:26 am
Creo que todos en mas de alguna oportunidad hemos hechado una cortita en la vía pública … ahora claro para los hombres en más facilito, ellos pariditos y en cualquier rincón … ehhh … que pa’nosotras las mujeres que tenemos que buscar algún arbustito y pidiendo a la amiga o el amigo que este hechando el ojo pa’ que nadie nos vea, pero siempre existe la pinche rama que te clava el culo … uta madre !!!!!.
Septiembre 14th, 2007 at 12:28 am
otra solución, mi querida blogera, es siempre traer un pañal a la mano por si se ofrece. actualmente son superabsorbentes, jeje. pero la neta es que con unos alcoholes en la sangre como que da menos pena. yo orine hace algún tiempo cerquita de alli, a las afueras de un museo marítimo que esta mas o menos interesante. Lo bueno, lo increiblemente bueno de tener un pene en estas condiciones es que puedes orinar y caminar, siii….
Septiembre 14th, 2007 at 9:49 am
Eso de orinar en la via pública…..si és un caso extremo y aislado pués ni modo ..pero eso de tomarlo por costumbre és de cochinos .
Debería haber más áseos públicos , claro que si no se respetan pues estamos en las mismas …no hay quien se atreva a entrar..
Saludos.